ECONOMIA

Bicicleta financiera: Cómo funciona y qué riesgos implica para Argentina

El carry trade (o bicicleta financiera) es una estrategia que, aunque puede ser atractiva a corto plazo para ciertos inversores (grandes) puede ser peligrosa para otros (pequeños) dada la inestabilidad de la economía argentina. En este artículo, en términos sencillos te explicamos cómo funciona esta “bicicleta financiera” y por qué los grandes capitales “golondrina” la prefieren.
jueves 16 de enero de 2025

Mucho se ha hablado de ésta maniobra, sobre todo en tono crítico desde la oposición, centrándose en la figura del Ministro de Economía. Incluso en su campaña, el propio Javier Milei se refirió a Caputo como “endeudador serial, que se fumó 15 mil millones de reservas” (esto es así porque para sostener el tipo de cambio “atrasado”, con un dólar bajo es necesario vender reservas para evitar la suba)

¿Qué es la bicicleta financiera?

La bicicleta financiera, o carry trade, es un tipo de estrategia que involucra el uso de dinero prestado a una tasa de interés baja en un país para invertirlo en otro donde los rendimientos son más altos. En el contexto de Argentina, esto generalmente se traduce en tomar créditos en moneda extranjera (como el dólar) con tasas de interés más bajas, para luego invertir esos fondos en instrumentos financieros locales que ofrecen una rentabilidad más elevada, como los bonos o las LELIQs.

En criollo: sacar un crédito bancario, prestarle a otra persona al triple de interés y quedarse con la diferencia. En ese caso el gran perdedor es la otra persona. En el caso de la “bicicleta” es el Estado Argentino.

¿Cómo funciona el carry trade (bicicleta financiera) en Argentina?

Imagina que en un país como Estados Unidos, la tasa de interés para los préstamos es muy baja, mientras que en Argentina las tasas que ofrecen los bancos locales son mucho más altas. Un inversor podría pedir prestado dinero en dólares en EE. UU., donde los intereses son bajos, y luego convertir ese dinero en pesos para invertir en bonos del gobierno argentino o en productos financieros que paguen rendimientos altos. Este es el “carry trade”.

En teoría, la estrategia es muy atractiva porque permite a los inversores ganar una diferencia entre las tasas de interés (la baja en el país prestamista y la alta en el país receptor).

Ejemplo práctico de la bicicleta financiera

Supongamos que un inversor toma un préstamo de 100.000 dólares en los Estados Unidos, donde la tasa de interés es del 2%. Con esos 100.000 dólares, compra bonos argentinos que le generan una rentabilidad anual del 20% en pesos. Si la operación es exitosa, el inversor podría terminar con una ganancia considerable. El riesgo, claro está, es que los tipos de cambio o las tasas de interés pueden cambiar, afectando el rendimiento de la inversión.

Riesgos y consecuencias del carry trade

Aunque el carry trade puede parecer muy atractivo, especialmente en economías con alta inflación como la de Argentina, esta estrategia conlleva varios riesgos a corto y mediano plazo:

  1. Fluctuación del tipo de cambio: Si el valor del peso argentino cae respecto al dólar, el inversor podría enfrentar pérdidas significativas al intentar convertir sus ganancias de vuelta a dólares.
  2. Inestabilidad económica: En un país con una economía inestable como Argentina, las políticas monetarias pueden cambiar rápidamente. Si el gobierno decide aumentar las tasas de interés o devaluar la moneda, el inversor podría perder dinero o enfrentarse a un alto costo de los préstamos tomados en el extranjero.
  3. Efecto sobre la economía local: A gran escala, el carry trade puede generar presiones inflacionarias y una mayor volatilidad en los mercados financieros. Esto se debe a que el aumento de la demanda de pesos por parte de los inversores internacionales puede inflar artificialmente el valor de la moneda local.

¿Por qué es peligroso para Argentina?

A pesar de las aparentes ventajas del carry trade, en el largo plazo puede perjudicar la estabilidad económica de un país como Argentina. Cuando muchos inversores participan en este tipo de estrategias, pueden causar desequilibrios financieros, como la sobrevaluación del peso o un aumento de la deuda externa.

Además, el carry trade también puede generar una falsa sensación de bienestar económico, ya que, al principio, puede parecer que el país está recibiendo grandes cantidades de inversión extranjera. Sin embargo, estos flujos de dinero tienden a ser especulativos y no necesariamente se traducen en un crecimiento sostenible de la economía real.

 

Consejo para un inversor local: Ejemplo práctico

Supongamos que eres un inversor argentino con $100,000 dólares disponibles y estás considerando hacer carry trade. En principio, la idea de aprovechar las altas tasas de interés en Argentina para invertir en bonos o LELIQs puede parecer atractiva. Sin embargo, es crucial tener en cuenta los riesgos cambiarios, especialmente en un escenario como el actual, donde las condiciones económicas pueden cambiar rápidamente.

Por ejemplo, si decides tomar un préstamo de $100,000 dólares en los Estados Unidos con una tasa de interés del 3% anual y lo inviertes en bonos del gobierno argentino que ofrecen una rentabilidad del 20% anual en pesos, inicialmente podrías obtener una ganancia de $20,000 dólares. Sin embargo, el reciente anuncio del gobierno argentino de una baja en el crawling peg (el mecanismo que ajusta el tipo de cambio del peso frente al dólar oficial de forma gradual) genera aún más incertidumbre. Si el valor del peso se devalúa de forma más abrupta debido a esta medida, tus ganancias podrían disminuir considerablemente cuando conviertas tus pesos de vuelta a dólares. La ventaja la tienen los grandes capitales con información “privilegiada” o cercanos al poder.

La baja en el crawling peg podría acelerar la devaluación del peso, lo que implica un mayor riesgo para las operaciones de carry trade. Además, si el Banco Central decide aumentar las tasas de interés para controlar la inflación o implementar nuevas restricciones a la compra de dólares, tu inversión podría verse afectada rápidamente. La clave es estar muy atento a las decisiones del gobierno y el Banco Central, y tener un plan de salida en caso de que las condiciones cambien de manera inesperada. En este tipo de operaciones, la prudencia y un monitoreo constante son esenciales para evitar pérdidas.