Turismo rodante. Todo lo que hay que saber

Si bien siempre existió toda una movida distinta de disfrutar de los viajes vacacionales, fue a partir del confinamiento de la pandemia, el cierre de hoteles y los miedos propios de la situación, cuando floreció esta tendencia de vacacionar “sobre ruedas” alejándose un poco de los alojamientos tradicionales.

Aunque  para muchos fue una “moda” que pronto perdió impulso, aún quedan quienes prefieren por distintas circunstancias, armar su itinerario a bordo de distintos tipos de vehículos que permiten un contacto más estrecho, con el entorno natural y también con los compañeros de ruta.

Existen tantas alternativas que sería imposible dar todos los detalles: desde una carpa hasta el más sofisticado motor home. Lo mismo ocurre con el equipamiento, desde un simple calentador de agua hasta sistemas de energía solar. Todo es válido y de acuerdo a gustos y posibilidades.

En lo que respecta al turismo rodantero básicamente hay tres grupos:

Casa rodante: Es una de las mas económicas de las opciones, tiene la ventaja de un menor costo de adquisición, muy bajo mantenimiento, puede llevar a bordo todo lo necesario y existen de distintos pesos y tamaños para adecuarlo a la cantidad de viajeros. Los modelos mas chicos pueden ser remolcados por automóviles medianos. La desventaja: obliga a establecerse en camping para no dejarla expuesta. Esto a la vez es uno de los puntos que sus fanáticos prefieren porque permite moverse ágilmente con el vehículo tractor y volver las veces que sea a “la base”

Hasta hace poco, las casillas no requerían homologación técnica por lo cual incluso muchos las fabricaban “caseras”. Esto está cambiando y se impone homologación, informe de ingeniero mecánico, etc. A la vez, toda esa regulación eleva los estándares de fabricación (por ejemplo, incorporando ejes con freno) lo cual eleva el costo de las unidades.

Camper: es básicamente una estructura habitacional, amurada sobre un vehículo tipo pick up o camión. Cumple las mismas funciones que un motor home con la salvedad de que no tiene comunicación entre cabina y vivienda. Sus “admiradores” sostienen que es la mejor opción porque pueden pernoctar en cualquier lugar, sin necesidad de camping (siendo autosustentable) disfrutando una mayor libertad. Otro punto a favor es que, si no se modifica el vehículo tractor, el camper se considera como carga y por lo tanto no requiere homologación ni seguro aparte del vehículo. Demás está decir que el vehículo puede utilizarse todo el año para otros fines, simplemente desmontando el camper.

 

 

Motor home: en este caso se trata de vehículo compactos en los que se comparte el espacio de viaje con la vivienda. Hay de todo tipo y tamaño, una gran mayoría construidos sobre furgones, minibuses, colectivos y hasta micros doble piso. Esa variedad se resume en que a mayor tamaño, mejores comodidades y peores condiciones de transitabilidad y estacionamiento. Dentro del espectro, cada usuario tiene su opinión y son tantas como tipo de vehículos existen. Turistas que se “estacionan” en un lugar a disfrutar prefieren el espacio de un micro grande, mientras los “inquietos” preferirán un motor home más pequeño pero versátil a la hora de moverse en terrenos mas complejos. Los “hinchas” del motor home sostienen que pueden llevar su casa a cuestas con todo lo que utilizan habitualmente, pudiendo cambiar de destino cada vez que lo deseen.

Puntos en contra: alto costo de adquisición y mantenimiento. Voluminoso, implica un lugar de guardado amplio, seguro y patente propios, homologación técnica y también si pesan mas de 3500 kg. requieren licencia de manejo profesional.

En cuanto a equipamiento, existen también tantas opciones como gustos del propietario. El mercado de este sector ha evolucionado a puntos que es posible equipar un vehículo con las mismas prestaciones de una casa, convirtiéndolo en autosustentable (energía solar, baños químicos, tanques de aguas servidas, aire acondicionado, calefacción estacionaria, TV satelital, etc.).

La comunidad “rodantera” evoluciona al ritmo de los equipos y las tendencias, creciendo en internet los grupos que intercambian información y experiencias. La esencia del rodantero es tener conciencia ambiental para no alterar el entorno disfrutándolo plenamente y contar con un espíritu libre que sepa disfrutar el viaje desde el primer kilómetro, sin la presión de horarios de llegada o de cómo ir mas rápido. El placer está en el viaje mismo y no tanto en el destino. Encontrarnos con nuestros afectos, retirándonos un poco de la multitud, es otro de los objetivos.