2026-02-25

TECNOLOGIA Y DELITO

Nudificación: Nueva trampa digital que desnuda más que cuerpos

Por el Dr. Mauricio Clavero, abogado y fiscal de la justicia santafesina
En los márgenes menos visibles de internet se está gestando un fenómeno que, aunque parece reciente, tiene raíces profundas en la manipulación psicológica y la explotación emocional: la nudificación.
El término, que podría sonar casi técnico, describe una práctica inquietante: la creación o simulación de desnudos —generalmente falsos— de una persona, sin su consentimiento, con el fin de atraerla, extorsionarla o manipularla.
Lo que antes requería habilidades avanzadas de edición hoy puede hacerse con un par de clics. Y ahí es donde la historia se vuelve más oscura.
La nudificación se ha convertido en una herramienta de captación para redes que buscan:
- Extorsionar económicamente (“si no pagás, publicamos esto”).
- Manipular emocionalmente (“mirá lo que puedo hacer con tu imagen, imaginate si no colaborás”).
- Captar adolescentes mediante engaños afectivos o sexuales.
- Controlar a personas adultas a través de amenazas de exposición pública.
La lógica es simple y brutal: generar una imagen falsa, presentarla como real y usarla como anzuelo. La víctima, atrapada entre la vergüenza y el miedo, queda vulnerable.
La irrupción de la IA generativa ha multiplicado el alcance del problema. Herramientas que originalmente fueron diseñadas para usos creativos o educativos están siendo desviadas hacia prácticas abusivas.
Hoy, un agresor puede:
- Crear un desnudo falso a partir de una foto de redes sociales.
- Simular conversaciones íntimas que nunca ocurrieron.
- Producir videos hiperrealistas que parecen auténticos.
- Automatizar mensajes para contactar a decenas de personas a la vez.
La IA no solo facilita la producción del material, también abarata el costo del delito, lo vuelve masivo y lo hace casi imposible de rastrear. La frontera entre lo real y lo fabricado se vuelve borrosa, y en esa zona gris prosperan los manipuladores.
Más allá de la tecnología, lo que está en juego es la dignidad.
La nudificación no solo afecta la privacidad; erosiona la autoestima, genera aislamiento, instala el miedo a la exposición pública y, en muchos casos, destruye vínculos familiares o laborales.
Las víctimas suelen sentir que “algo de culpa tienen” por haber compartido una foto o por haber confiado en alguien. Pero la responsabilidad nunca es de quien confía, sino de quien manipula.
Estamos ttansitando posibilidades tecnologicas wue conviven en un mundo donde la imagen puede ser fabricada y la intimidad puede ser falsificada, la mejor defensa es la conversación informada. Hablar del tema con adolescentes, colegas y amistades; desconfiar de mensajes que buscan generar urgencia o vergüenza; y recordar que nadie puede obligarte a actuar bajo amenaza de una imagen, real o falsa.
Si alguna vez te encontrás en una situación así, buscá apoyo; alguien de confianza, un profesional, una institución como la policia o el Ministerio Público de la Acusación.
La tecnología puede ser usada para dañar, pero también para acompañar, denunciar y proteger. Y no estás solo en ese camino.
Mauricio Clavero
Abogado
Fiscal Regional (Prov.Santa Fé)
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